Investigadores del equipo de Especies Auxiliares en Acuicultura, Larvicultura y Ecotoxicología del Instituto de Acuicultura de Torre de la Sal (IATS), han descubierto que los copépodos harpacticoides, unos pequeños crustáceos que forman gran parte del plancton marino, el alimento básico de los peces en el mar, son capaces de producir ácidos grasos omega 3 de cadena larga. Esto supone identificar una nueva forma de introducción de estos compuestos esenciales en la cadena trófica, y abre la posibilidad a considerar el cultivo masivo de estos crustáceos como ‘biofactorías’ de estos estos compuestos para nutrición animal y humana. El estudio, donde participan investigadores de la Universidad de Tokio y de la Universidad de Tokio de Ciencia y Tecnología Marinas, se publica en Open Biology.

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